domingo, 13 de enero de 2019

Te echo de menos



Te echo de menos



El domingo siguiente, lo pasó estudiando. Sentía por momentos como si su cabeza fuera a estallar, llevaba más de una semana estudiando y el agotamiento mental comenzaba a notarse. Decidió dejarlo por unos minutos, cogió su móvil y escribió un mensaje a Tina:


Te gusta Beret?

Me encanta!

Es que me gustaría ir al concierto…te vendrías conmigo?

Vale! J

A Sol le gusta…de estar con ella hubiera ido con ella sin pensarlo

Vamos tú y yo, no te preocupes

Entonces sí, de verdad?

Que sii

Venga!



Dejó el móvil a un lado y salió a tomar el sol al porche donde su madre estaba barriendo.

Se puso bajo el sol, tenía todo el cuerpo helado, definitivamente las paredes de esa casa estaban hechas con hielo. Si hubiera podido se hubiera sacado la habitación al sol, por lo menos así estaba caliente.

— ¿No sabes nada de Sol? —preguntó su madre.

— No, bueno…la otra noche me dejó un mensaje.

— ¿Y qué te dijo?

— La verdad…nada, que no se encontraba muy bien y poco más.

— ¿Sin ninguna explicación?

— No, nada, no ha querido decirme nada.

Su madre se encogió de hombros y siguió barriendo. Lo cierto era que cada vez que le preguntaban por Sol se le revolvía todo. Aun la quería demasiado y el hecho de que en los últimos días le preguntasen tanto por ella la estaba matando.

Se metió de nuevo a la habitación y se dejó caer en la cama. Eran muchas cosas las que le rondaban la cabeza, pensaba en los exámenes, en las cosas que quería hacer, en Sol…Se preguntaba a cada momento qué estaría haciendo, si estaba bien, si la echaba de menos…Quería hacerle tantas preguntas…Se sentó en la cama, encendió el portátil y, como cada día, comenzó una nueva entrada en su blog:

Hola, hoy me han venido algunas cosas a la cabeza que han hecho que ahora mismo esté escribiendo. No llegué a saber si el difusor que te regalé funcionaba, espero que sí y que lo estés utilizando. Llevo días recordando que en todos estos meses estabas haciéndome algo en el ordenador, al final me he quedado con las ganas de saber lo que era, nunca me lo dijiste y tampoco llegué a imaginarme nada. Tampoco puedo evitar pensar en todas las cosas que quería hacer contigo y ahora se han quedado colgando, en todos los viajes y sitios que habíamos hablado de ir. Me acuerdo mucho de cada palabra que me has dicho, en lo alegre y feliz que me hacían y que ahora han quedado atrás. Todos los días me pregunto qué estarás haciendo, qué pelos llevas al despertar y cuantas sonrisas te estás guardando. Creo que me estoy empezando a volver loca, llevo días escribiéndole al blog, haciendo como que eres tú, aunque lo leas, pero no es lo mismo, a este paso me voy a hacer monologuista. Tan solo quería decirte esto, hoy no he hecho nada interesante para contar. Que sepas que cada noche antes de dormirme sigo dándote las buenas noches y lanzando un beso al aire, sí lo sé, me estoy volviendo loca, tengo que ir mirándomelo. Mientras tanto, como siempre, dejo pasar el tiempo, hasta entonces…te echo de menos.


*Nota: Las escenas de esta historia y personajes son ficticios, aunque los sentimientos y la historia en la que está basada son reales.

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