sábado, 12 de enero de 2019

Buenas noches princesa



Buenas noches princesa

— ¡Alicia! —se oyó a lo lejos.

Alicia abrió los ojos. La voz de su madre llamándola desde el salón fue la que finalmente la espabiló.

— ¿Qué? —dijo mientras se desperezaba.

— Es hora de levantarse, son las 11:30.

— ¡¿Qué?! —Alicia se levantó de la cama de un salto, se calzó las zapatillas y se puso la bata.

— ¿Por qué no me has llamado antes? —Dijo una vez que estaba en el salón— Mira que tarde es.

— ¿Pero que tienes que hacer? —preguntó su madre mientras le daba un sorbo al café.

— Es que levantándonos a estas horas sentimos que hemos perdido la mañana —aclaró Saray, la hermana de Alicia.

— Pero es tiempo que habéis ganado en descanso —concluyó la madre.

Alicia se llevó las manos a la cabeza. Faltaban solo cuatro días para el examen, no podía permitirse perder tiempo de esa manera. Fue a la cocina y se preparó como cada mañana un colacao. Se sentó a la mesa y desbloqueó el móvil. Abrió el Instagram y vio que tenía un mensaje de Martina, una compañera de clase a la que ya consideraba más amiga que compañera:


Tía, has arreglado las cosas con Sol?

No, por?

Pues porque vi que anoche subiste una foto que decía buenas noches princesa.

Ah ya, pero es que yo sigo subiendole ese tipo de cursiladas.

Y te contesta?

Que va, llevo sin saber de ella una semana, aunque el otro día me dejó un mensaje.

Y que te dijo?

Pues…mil cosas, que no me preocupara por ella, que seguía leyendo lo que escribía…

Yo creo que aún te quiere

No lo sé Tina

Y por qué no le hablas y le dices de veros y hablar las cosas?

Tina…me dijo que quería tiempo, estar sola, no voy a ser yo quien la agobie

Pero es que a lo mejor lo que necesita es que la apoyen y estén ahí, que sepa que te tiene aunque sea como amiga

No lo sé Tina, ella sabe que puede contar conmigo para lo que sea, sabe que la apoyo, que me tiene ahí, pero no voy a insistir más

Bueno…pues espero que mejore y las cosas se arreglen

No sé, cada vez lo veo todo más negro


Por cierto, este finde no voy a poder quedar, lo siento tía, estoy liada con los exámenes, pero sin falta la semana que viene dime que días libras y nos vemos un rato

Claro, no te preocupes


Alicia bloqueó el móvil y se bebió el colacao.

— Alicia, dúchate que nos vamos —dijo su madre.

Alicia asintió, la verdad era que no le apetecía nada estudiar, necesitaba salir, evadirse, desconectar su mente de tanto apunte.

Se duchó y en menos de una hora ya estaba montada en el coche.

De camino al centro comercial, la radio sonaba de fondo. Alicia, como casi siempre, llevaba su cabeza apoyada en la ventana del copiloto cuando entonces escuchó algo que captó su atención:

Concierto de Beret en Murcia, 5 de Abril en el auditorio fofó, pueden comprar ya sus entradas, dijo la voz del locutor.

— Pues mira por donde voy a ir —pensó en voz alta.

— ¿A dónde? —preguntó su madre mientras conducía.

— Al concierto.

Una vez en el centro comercial, dieron una vuelta por la sección textil con la esperanza de encontrar un abrigo para Luis, el hermano pequeño de Alicia. Tras mil probaturas y encontrar el abrigo perfecto, Alicia decidió entrar a una de las tiendas y ver ella también uno. Solo necesitó tres minutos, pues nada más entrar vio un abrigo verde con pelo alrededor que le gustó, se lo probó allí mismo entre la gente y decidió llevárselo.

Después de tomar un bocado rápido en familia, regresaron a casa donde el frío les esperaba. Y es que aquella casa parecía estar hecha de bloques de hielo. Alicia aprovechó lo que quedaba de tarde para estudiar un rato.

Cuando se hubo cansado, encendió su portátil y se puso música. En su cabeza solo rondaba una cosa: Sol. Esa tarde sentía muchas tentaciones de escribirle, pero sabía que no tenía que hacerlo. Entonces, como siempre, abrió una nueva pestaña en el navegador y comenzó a escribir una nueva entrada en su blog:

Hola, espero que tu finde esté yendo bien, yo esta mañana salí un rato con mi madre y mis hermanos, comimos y ya de paso me he comprado un abrigo, es verde, abriga y lo llevo bastante cómodo. ¿Sabes? me he enterado que viene Beret a Murcia el 5 de abril y estoy pensando en ir. Cuando lo he escuchado en la radio no he podido evitar acordarme de ti, sé que te gusta, sé qué hace tiempo me dijiste que querías verlo en concierto y fue contigo con quien yo lo descubrí, por eso quiero ir, porque para mí es especial. Si estuviera contigo no dudaría ni un segundo en que me acompañaras, sacaba las entradas hoy mismo y te obligaría a venir, porque sé que te opondrías a que lo pagara pero también sé que en el fondo te encantaría ir. Ojala pudiese hacerlo, ojalá el hilo no se hubiera roto. He mirado las entradas, no son muy caras. Le he dicho a mi hermana si quiere acompañarme, no la veo con muchas ganas, así que intentaré ver si Laura o alguna compañera quiere ir conmigo, porque tengo que ir, me hace ilusión, aunque no la ilusión que me haría que fueses tú quien fuera a mi lado. Tengo muchas ganas de hablar contigo, hay quienes me preguntan por ti, me dicen que te hable, que quizás necesitas apoyo, que te escuchen, yo les digo que no, no voy a hablarte, igual que yo sé que tú tampoco me hablarás, no ahora. La verdad es que yo tampoco quiero que me hables ahora, no cuando no estás bien, no para volver a lo mismo. Ya sabes que me encantaría que me hablases de nuevo, lo deseo, pero solo cuando de verdad quieras y sientas que debe ser así, mientras tanto ya sabes que seguiré escribiendo, subiendo cursiladas y cantándote, hasta entonces…Buenas noches princesa.

Le dio a publicar mientras repetía la frase de la canción que sonaba de fondo: dime solo que prefieres si tienes la opción de tener o temer. Siguió escuchando música mientras el tiempo seguía pasando.    



*Nota: Las escenas de esta historia y personajes son ficticios, aunque los sentimientos y la historia en la que está basada son reales.

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