Cerebro co(n)razón
¡Mierda,
ha vuelto a pasar!. Cerebro se ha averiado. Hace tan solo unos días conseguí
que volviera a funcionar con normalidad y al parecer hoy se le han vuelto a
cruzar las neuronas, un neurocircuito de los chungos. Con lo a gusto que estaba
yo aquí en mi caja y ahora me toca subir a ver qué le pasa a ese maldito
chalado. Menos mal que aún estoy fuerte, sino ya lo habrían encerrado en el psiquiátrico.
—A
ver tú, ¿qué te pasa ahora? —digo mientras consigo retomar el aliento.
—Lo
de hace unas semanas, no me encuentro bien —exclama mientras llora
desconsoladamente.
Bufo.
Este mequetrefe otra vez ha vuelto a liarla.
—¿Qué
te dije hace unos días? Que dejaras de meterte con esos recuerdos, son los
causantes de que estés así, y si tu comienzas a fallar me dañaras a mí —le digo
intentando consolarlo.
—Lo
sé viejo amigo, pero a veces es inevitable, esos recuerdos me persiguen, tienen
algo hipnotizante y al final me dejo llevar —dice secándose las lágrimas— ¿Sabes?
Me gustaría ser igual de fuerte que tú.
—Vamos
amigo, sabes que ambos somos necesarios, sin uno no funciona el otro, somos un
equipo. Voy a actualizarte, pero prométeme que dejarás de perseguir recuerdos.
Asiente.
Le doy unas palmaditas y me bajo de nuevo a mi caja.
Cada
vez que cerebro se avería una parte de mí se rompe, ante él aparento ser
fuerte, pero lo cierto es que no lo soy, soy incluso más vulnerable que él,
porque él persigue recuerdos, pero yo…yo persigo sentimientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario