Alcohol
amigo
Estoy borracha.
Es ahora cuando puedo experimentar ese mismo calor que sentía al sentir tus
manos rozando mi piel, es ahora cuando, con mi cuerpo ebrio, mi cabeza se
encuentra sobria para decirte todo lo que me he guardado durante tanto tiempo.
Princesa de los infiernos, llegaste a mí para mostrarme que el cielo existe
a pesar de haber cometido los 7 pecados capitales y alguno más. Que el éxtasis
lleva tu nombre grabado a fuego lento en mi sensible piel.
Que nuestro paraíso pasó a ser el mismísimo infierno porque el diablo salió
a tu paso para recordarte los miedos e inseguridades que vivían encadenados en
tu inframundo interior.
Que desde que me cerraste tus puertas santas caí en picado hasta esto que
llaman realidad, y que borracha, querida princesa de los infiernos, escribo los
versos más sinceros que mi sobria cabeza es capaz de imaginar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario