domingo, 10 de marzo de 2019

Sinfonía en tu cuerpo


Sinfonía en tu cuerpo



¿Recuerdas el momento después de echar un polvo?

Te acostabas a mi lado mientras me decías entre risas “ha sido la ostia” y justo después me besabas el hombro. Yo me quedaba mirándote y me preguntaba cómo alguien como tú se podía haber fijado en un desastre como yo. Eras mi puñetero orden en mi mundo de caos. Me gustaba incorporarme y mirar como ibas al baño, tu cuerpo era una sinfonía que nadie se atrevía a dirigir porque las notas que de ti salían no cabían en ninguna partitura.

Ahora me encuentro sola, sin más música que la que dan en los comercios. Cierro los ojos y aun llevo clavadas en mí las últimas palabras que me dijiste antes de cerrar la puerta para no volver a verme más. El amor es así, es un inquilino con contrato definido, es un “disfrútelo hasta la fecha de caducidad”, es un “no sé qué coño tienes pero me perdería en cada uno de los poros de tu piel”.

¿Sabes que nos pasó? Que el concierto que tú dabas en cada palabra, en cada mirada, en cada caricia…se quedó demasiado grande para el teatro que yo te ofrecía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario