jueves, 25 de enero de 2018

Mamá

Si alguna vez te hice daño perdóname, era pequeña e inocente, pero me sentía tan bien a tu lado que no era consciente de que alguno de mis movimientos podía causarte dolor.

Si alguna vez dije algo contra ti perdóname, estaba creciendo y el miedo y la rebeldía se apoderaban de mis palabras y me hacían decir cosas que no pensaba.

Pero si alguna vez te olvido, por favor, no me perdones, porque olvidándote a ti me estaría olvidando de la razón de mi existir.

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