jueves, 18 de octubre de 2018

Te quiero


18 de Octubre

Te Quiero

Aún sigo intentando escribir

algo que esté a tu altura,

pero no puedo.

Siéndote sincera,

solo puedo escribir

que te quiero.

El amor se tiñe de azul


18 de Octubre
(Jueves sin ti)

El amor se tiñe de azul

Aylen no sabía lo que era querer a alguien hasta que conoció a Ros. Fue un día de septiembre en el que Aylen se encontraba en casa, aburrida y necesitaba hablar con alguien. Hacía casi un año que lo había dejado con su ex, un chico egocéntrico que nunca se había preocupado por ella y al que, según ella, le faltaba sangre en las venas. Siempre le habían gustado los chicos, pero llevaba un tiempo confusa, en realidad toda su vida. Todo empezó cuando se dio cuenta de que le atraía su amiga, en ese momento Aylen no le hizo caso a aquel sentimiento, pero años después ese sentimiento volvió y Aylen, como siempre, siguió con su vida. Lo que Aylen no sabía es que ese día de septiembre sus dudas acabarían. Sin pensarlo, decidió meterse a una app de chicas. Bien, estoy aquí para conocer gente, hacer amistad, ¿que puede haber de malo?, pensó Aylen. Tras un rato intentando descubrir cómo funcionaba aquel trasto, comenzó a leer perfiles. Esto está muerto, pensó, no habla nadie. Sin pensarlo, dejó el móvil en la mesa y se colocó el bañador. Ese día hacía mucho calor y decidió darse un chapuzón en la piscina. Cuando volvió, se encontró para su sorpresa un mensaje.

Hola, decía

Aylen no sabía muy bien que hacer, pues el estar en aquella app la hacía estar nerviosa, se sentía torpe, nueva, no sabía qué hacer. Joder, ¡que idiota eres, contesta!, tan solo es hablar, se dijo así misma. De esa manera, fue como empezó a hablar con una chica llamada Ros, de la que tan solo sabía que era de un pueblo vecino y que estudiaba en otro mucho más lejos. Parece maja, pensaba Aylen mientras escribía, pero muy callada, apenas saca conversación…espero que no sea así todo el rato.

Los días pasaron, y ambas continuaron hablando. La confusión de Aylen fue en aumento, pues no supo en qué momento comenzó a gustarle aquella chica, pero cuando se dio cuenta se sintió tan estúpida que, como siempre, prefirió callarse. ¿Se lo digo?, pensaba cada vez que le escribía alguna frase insinuadora, pero ¿y si no le gusto y quedo como una gilipollas? ¿Y si la asusto? ¡Estoy loca!, ¿cómo me va a gustar si solo llevo hablando una semana? Día tras día se preguntaba qué hacer, pues no era fácil para ella, nunca había querido nada con una chica, ni había estado con ninguna. No sé qué hacer, se decía continuamente, ¿que se supone que soy? ¿Bisexual? ¿Lesbiana?

Por su parte, Ros cada vez cogía más confianza con Aylen, se la notaba cómoda hablando con ella y, aunque intentaba hacerle ver que le gustaba, Aylen no terminaba de darse cuenta.

Fue entonces cuando Aylen no pudo más y decidió decírselo. Sí, le dijo a Ros que le gustaba, que se había fijado en ella, que desde el momento en el que le habló algo en ella cambió. Para sorpresa de Aylen, Ros sentía lo mismo.

Así, decidieron verse por primera vez. Quedaron en un centro comercial. Aylen sentía que se le iba a salir el corazón por la boca cuando vio a Ros aproximarse hacia ella. Ninguna supo muy bien qué decir aquella tarde, los nervios se las comían a las dos. Aylen se fijó en sus mechas azules, le quedan bien, pensó, en su llamativa sonrisa, pues sus dientes le hacían una sonrisa bonita. Durante aquella tarde, las dos tuvieron el mismo pensamiento quiero besarla. No hubo beso, tan solo ganas. Para cuando quisieron darse cuenta ya era tarde, Ros se fue al día siguiente. 300 y pico kilómetros las separaban, pero las ganas seguían ahí.

Tras un par de semanas, Ros decidió volver, tenían que verse, necesitaban verse. Y pasó. Se besaron. Aylen estuvo esa segunda vez esperando un beso de Ros, pero no llegó. De manera que Aylen se armó de valor y buscó sus labios.

Desde ese día, aunque la mayor parte del tiempo están separadas, las ganas siguen ahí. Las ganas de verse, de besarse, de necesitarse, de quererse…

Desde ese día Aylen comprendió que le daba igual su confusión, le daba igual no saber dónde ubicarse, lo único que sabía es que aquella chica le había devuelto las ganas de todo, que su ilusión había despertado de nuevo, que con ella estaba sintiendo cosas que nunca había sentido y, sobre todo, que la quería y lo quería todo junto y con ella.  

miércoles, 17 de octubre de 2018

Mi rosa


17 de Octubre

Mi Rosa


Miércoles contigo y… ¡GRACIAS!

Sé que no es suficiente, pero gracias por todo. Aunque para ti este detalle te parezca una tontería, para mí ha sido un mundo. Esos pequeños detalles son mucho, mi pequeña valiente.

Ojalá pudiera pasar más tiempo contigo porque, para mí, ya no es suficiente unas horas, necesito más, te necesito más.

Ojalá te hubiera conocido antes, muchas cosas serían diferentes, sobre todo nos tendríamos más cerca.

No sé si te he dicho ya que eres la locura más bonita que me ha podido pasar y que no pienso  despegarme de ti, pero que te diré y te demostraré cada día de mi vida que te quiero.

martes, 16 de octubre de 2018

Tés


16 de Octubre

Tés

Martes sin ti.

Necesito verte, tenerte a mi lado, pedirte que no te vayas y te quedes junto a mí.

No quiero pensar en que te vas a ir, me mata saber que estás lejos.

Qué bonito sería poder llamarte cualquier día, a cualquier hora y saber que nos tenemos ahí, que nos podemos ver.

Pasar los días contigo, sin tiempo, sin preocuparme del mundo, simplemente desconectar para conectar contigo.

¿Sabes? me apetece ir a ese sitio tuyo, a ese sitio que para ti es especial y poder compartir ese momento contigo, bueno, miento, contigo quiero compartir ese y todos los momentos.

Quiero tés contigo: té verde, rojo, negro…Pero el mejor té se llama TE QUIERO

lunes, 15 de octubre de 2018

Sueño


15  de Octubre

Sueño


 Lunes sin ti. Te echo de menos, cada vez más.


Que te despiertes por las mañanas con los ojos pegados,
las marcas de la sábana en tu cara,
los pelos revueltos…¡te ves tan sexy!
Que te acerques a mi oído y me susurres te quiero.
Que te vuelvas a dormir mientras yo me quedo con las ganas,
¡joder, tú y ese sueño tan profundo!, que te mire y te llame marmota,
que tú ni lo oigas, entonces yo, simplemente te mire perdidamente.
Que me traigas el desayuno a la cama,
pero en verdad, lo único que quiera desayunar sea tu cuerpo entero.
Que nos levantemos y nos perdamos en algún lugar de esos mágicos
que tanto te gustan, o simplemente seguir en la cama.
Que me rías, que me llores, que me abraces, que me beses,
que te enfades y me perdones, que me desvistas, que lo hagamos
y lo volvamos a hacer, que me quieras para todo.
Ese es mi mayor sueño.

domingo, 14 de octubre de 2018

Vuela conmigo


14de Octubre

Vuela conmigo


Domingo sin ti, aunque ayer te vi. Por fin pude estar unas horas contigo, mirarte, cogerte de las manos, besarte…

Sé que te lo he dicho mil veces y, me vas a odiar por repetírtelo otra vez pero, me he enganchado muchísimo a ti. No había probado la droga hasta que te conocí, eres una droga buena y de la que tengo mono constantemente.

Llegaste para repararme, Ros. Reparaste las heridas grises que tenía, les diste color, te aseguraste de que estaban bien curadas y me ayudaste a volar de nuevo. Sin miedos. Sí, he dicho sin miedos. Aún me quedaron algunas inseguridades sin sanar, pero contigo no tengo miedo de volar, porque me das la suficiente confianza como para saber que no me dejarás caer.

A ti te digo que conmigo sé tú misma. Enfádate sin miedo, ríe sin miedo, besa sin miedo, conmigo hazlo todo, pero sin miedo, pues en cada momento sabré que hacer contigo.

Haré lo necesario cada día para que sepas que te quiero, que para mí no hay nadie mejor que tú. Y es que no estoy segura qué haría sin ti, pero no quiero averiguarlo jamás porque, tú, con tan solo una sonrisa, me has robado entera.

viernes, 12 de octubre de 2018

Nervios



12 de Octubre

Nervios


Decimo primer día sin ti. ¿Pero sabes qué?



¡Mañana te veo!
Perdona si hoy no escribo mucho, pero sabiendo que estás aquí, cerca de mí y que mañana nos vemos...prefiero guardarme las palabras y todos mis ARTE para cuando te tenga delante. Y es que da igual las veces que te vea, siempre tendré los nervios de la primera vez que te vi.